Cambios en las retenciones: La medida provocaría un impacto grave en la agroindustria

La decisión de suspender por seis meses la reducción progresiva de las retenciones para la harina y el aceite de soja golpeará con fuerza a la agroindustria, según un comunicado de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“Esta medida fiscal causa gran preocupación por los gravísimos efectos que su implementación provocará en la cadena de comercialización de la oleaginosa al no contemplarse aspectos básicos del proceso de ventas al exterior de granos y productos agroindustriales, como los aceites y harinas proteicas, que representan, aproximadamente, un tercio del total de las exportaciones argentinas”, advierten desde la Bolsa rosarina.

Para la entidad, “el castigo al principal complejo exportador de la economía nacional” no hará más que agravar el déficit comercial y limitar la principal fuente de obtención de divisas (dólares), potenciando la vulnerabilidad de la macroeconomía argentina.

Un incremento relativo de las retenciones a aceite y harina de soja generará un aumento de costos –o disminución de ingresos– a la industria aceitera, y presionará hacia la baja los precios que podrá abonar por la compra de materia prima para procesar y, por lo tanto, el precio doméstico de la soja.

Con el anuncio hecho, el precio de la soja para mayo de 2019  (FAS teórico) estaría en U$S 272, es decir 11 dólares menos que con el esquema vigente.

“La mejora parcial de la competitividad interna de la exportación directa de poroto respecto de la compra como materia prima para su procesamiento, implicará un golpe importante para el agregado de valor nacional, lo que supone una primarización de nuestra economía”, insistieron desde la BCR.

Esto puede significar, además, una mayor dependencia de unos pocos mercados para las exportaciones del complejo sojero. En el comunicado se explica que la agroindustria local tiene 65 destinatarios para la harina de soja (de los cuales los diez primeros se llevan el 61%), 50 destinatarios de aceite de soja (los primeros diez se llevan el 91%); pero en el caso del poroto de soja, sólo hay 11 destinos y el 90% de los embarques va a China.