Optimismo en la soja de primera e incertidumbre en la de segunda

La campaña de soja 2020/2021 se perfilaba de muy buena manera. Las abundantes precipitaciones del mes de enero fueron determinantes a la hora de marcar una óptima evolución. Sin embargo, el impredecible factor climático hizo que prácticamente durante el mes de febrero y mitad de marzo no se registraran lluvias de consideración, afectando el desenlace final del cultivo, ocasionando daños menores en la soja de primera y con mayor incidencia en la de segunda.

“La soja de primera, en las zonas de mejores campos está en muy buenas condiciones, donde si bien pudo haber perdido un par de quintales, producto de la mala condición climática del mes de febrero y principios de marzo, pero en líneas generales están buenas”, comentó el Ingeniero Agrónomo Germán Kast desde la Cooperativa Agrícola Ganadera de El Trébol Limitada, acerca del estado en que se encuentra la soja.

A la hora de aventurar un rinde promedio para la soja de primera en la zona de El Trébol, sostuvo que: “Para mí rondará en los 40 quintales la hectárea. Quizás no encontremos  rindes excepcionales de años anteriores, donde en campos muy buenos se llegó a cosechar por encima de los 50 quintales, pero tampoco considero que habrá rindes malos”.

Con respecto a la soja de segunda, Kast indicó que: “Se vio bastante afectada por la falta de agua, sobre todo en las zonas más marginales o en lugares donde los campos no son tan buenos; ahí sí podemos decir que la soja ha sufrido y tendrá una incidencia en el rendimiento final” y agregó: “Si bien la última lluvia – 15 del corriente mes – ayudará a recomponer un poco la situación, llegó demasiado tarde. Asimismo en las zonas más afectadas, hay manchones que directamente se secaron, pero no es todo el lote, por lo que estas últimas lluvias ayudarían a recomponer la situación”, concluyó.