38 milímetros para cortar una sequía de más de 5 meses

Y un día volvió a llover. Finalmente fue en la tarde/noche del 1º de septiembre y se registraron – en términos generales – alrededor de 35 milímetros, los cuales dada la necesidad y carencia de agua, son una especie de salvación para el sector, que respira más aliviado a pesar de que en muchas zonas, la sequía ya ha causado daños irremediables, sobre todo en el trigo.

Las últimas precipitaciones se habían registrado en el mes de marzo, cuando desde el día 12 al 17  se acumularon 72 milímetros y desde entonces, salvo alguna que otra garúa en el mes de abril, pero que ni siquiera sumó para el registró,  no volvió a llover hasta la tarde noche del primer día del mes de la primavera.

Sin lugar a dudas el trigo fue el cultivo más afectado por la extensa sequía, la cual en varias zonas del país se ha transformado en la más “dura” de la última década y de hecho se habla de una pérdida cercana a los 600 millones de dólares a causante de la falta de agua que azotó la campaña triguera.

En nuestra zona, la reciente lluvia llegó prácticamente sobre la hora y cuando el trigo estaba en sus últimos suspiros tratando de resistir a la falta de agua; con lo cual, se espera por su recuperación en los lotes más afectados y el despegue para aquellos que aún conversaron la humedad y no evidenciaron marcados daños.

Por otra parte, los recientes 35 milímetros sirven para destrabar la inminente siembra de maíz, la cual, de haberse extendido la sequía iba camino a descartarse.